Tras seis años de elaboración, el PGOU ha recibido la aprobación provisional

01/05/2026

El Gobierno municipal no ha recibido el apoyo de la oposición a la hora de dar su aprobación provisional al plan. El plan establece tres grandes ejes de desarrollo urbanístico; la vivienda es el gran reto.

Tras seis años de trabajo, se ha aprobado provisionalmente el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Uno de los principales temas de estudio del pleno ordinario de abril es el del PGOU, que es el plan general que regula la ordenación del municipio y regula qué, dónde y cuánto se puede construir. El plan ha salido adelante en seis años, pero los grupos municipales del PNV y PSE-EE han votado en contra de la propuesta.

El alcalde, Iñaki Ostolaza, explicó en primer lugar los pormenores del proceso de elaboración del PGOU y las bases del plan. Recordó que ha sido un proceso «largo y complejo» que se ha basado en la participación de vecinos de Zumaia, residentes provisionales, asociaciones, visitantes, técnicos municipales y representantes municipales.

En total, el informe Criterios y objetivos se completó con la aportación de 233 personas. El documento recogió diez grandes ejes, entre ellos la vivienda, la movilidad, la sostenibilidad, el turismo y la protección del patrimonio.

En 2022 se aprobaron los criterios del plan con el apoyo de todos los grupos municipales. El equipo redactor de Erdu inició entonces el desarrollo del Plan: definir el marco jurídico, técnico y la viabilidad económica de cada una de las actuaciones acordadas.

En diciembre de 2024 se le dio la primera aprobación, con la negativa del PNV y la abstención del PSE-EE. Desde entonces, se ha mantenido abierto el plazo de alegaciones. En total se han presentado 47, cada una de las cuales ha sido analizada técnica, jurídica y económicamente. Además, en los dos últimos años se han realizado nuevas fases de información y participación para trasladar la información del Plan a la ciudadanía y recibir nuevas aportaciones.

Principales retos

La propuesta, que ha sido aprobada provisionalmente, tiene tres ejes principales: vivienda, actividad económica y equipamientos y espacio público. Todo ello organizado en torno a diversas líneas transversales: sostenibilidad, conservación del medio ambiente, inclusividad, igualdad, protección del patrimonio y euskera.

La vivienda es uno de los principales retos. El plan contempla un total de 863 viviendas, 680 nuevas, de las que el 60% son protegidas. También se plantea completar la trama urbana, mejorar la accesibilidad e intervenciones en diferentes ámbitos.

En la actividad económica se mantienen los suelos industriales y comerciales y se prevén nuevos para fomentar el desarrollo local. En materia de espacios públicos y equipamientos, se propone la creación de nuevos espacios y la mejora de los ya existentes desde la movilidad sostenible. Entre otros, se prevén nuevos equipamientos.

Proceso participativo

Ostolaza subrayó que "desde el principio ha sido un proceso abierto y participativo, que es lo que da legitimidad y solidez al plan". "Ha sido un proyecto de país y eso ha dado pie al consenso desde el principio", añadió el alcalde antes de iniciar la votación.

El Gobierno Municipal agradeció además a todos los ciudadanos, agentes y profesionales que han participado en el proceso sus aportaciones para definir la Zumaia del futuro.

PNV y PSE-EE, un paso atrás

El concejal del grupo municipal del PNV, Xabier Odriozola, explicó que están en desacuerdo con el "modelo", con la elaboración del plan para ocho años y con el número de viviendas: en las alegaciones los jeltzales proponen 1300 viviendas y que el plan se pueda desarrollar en quince años. La concejala de Urbanismo, Argi Yeregi, asegura que la legislación pone claras las limitaciones: se pueden prever un máximo de 1180 viviendas en el plan y el equipo redactor les recomienda que mantengan una reserva. Según Yeregi, lo propuesto por el PNV supone, además, "modificar las bases del plan consensuado entre todos". "¿Cómo van a defender una propuesta que no está dentro de la legalidad? ¿Cómo explicaríais a la ciudadanía el aplazamiento del plan y la reanudación del proceso? ", le preguntó a Odriozola.

Por su parte, la concejala del PSE-EE, Duñike Agirrezabalaga, explicó que el PGOU da solución al problema de la vivienda, pero "por un tiempo". El Partido Socialista alega que Guascor sea suelo residencial y Agirrezabalaga mencionó el rechazo a su propuesta como motivo para no apoyar provisionalmente el PGOU.

El alcalde respondió a los jeltzales que saben que, a pesar de redactar el plan para ocho años, puede tener una prórroga de hasta veinte años. A Agirrezabalaga, por su parte, le explicó que no es conveniente ampliar otro núcleo. Se dirigió luego a los dos grupos municipales de la oposición: "En criterios y objetivos, se decidió con el consenso de todos qué, dónde y cómo se puede construir. Todos los temas se pusieron sobre la mesa y ahí se estableció el modelo. ¿Quién y en qué momento ha decidido que no vale lo acordado? "