El paraíso de los astilleros: el próspero pasado marítimo de Zumaia
Quien llega a Zumaia asocia de inmediato el pueblo con el mar. El puerto, los barcos, el ritmo de las mareas… todas esas imágenes tienen un peso enorme en el imaginario colectivo. Sin embargo, la historia marítima de Zumaia guarda otra faceta importante que a menudo queda en segundo plano: la construcción naval y el comercio marítimo.
Porque Zumaia no ha sido solo un puerto pesquero, sino también un enclave estratégico durante siglos para la construcción de embarcaciones y el impulso del tráfico marítimo.
Hablar del patrimonio marítimo de Zumaia es hablar del conjunto de vínculos históricos, económicos, sociales y culturales que la localidad ha mantenido con el mar. No se trata de un único elemento, sino de toda la huella que el mar ha dejado en la identidad del pueblo: en el paisaje, en la economía, en la cultura y en la vida cotidiana.
Una muestra clara de ello es el propio caso de Zumaia. Dentro del contexto de la importancia que tuvieron los astilleros en distintas épocas en la costa vasca, ya en el siglo XVI había documentados 11 astilleros en la villa, y en el siglo XX llegaron a ser 12. Estos datos no son casuales: reflejan la capacidad técnica del municipio, su ubicación geográfica privilegiada y una sólida actividad económica ligada al mar.
Pero ¿qué tipo de barcos se construían? ¿Quiénes trabajaban en esos oficios? ¿Y qué huella ha dejado esa actividad?
Para responder a estas preguntas, nos hemos adentrado en el patrimonio marítimo de Zumaia de la mano de Inaxio Manterola y Goiz Eder Iturain, miembros de la asociación Beduola.
Históricamente, la pesca no ha tenido una gran importancia en Zumaia, pero sí la construcción naval y el comercio. Al puerto de Zumaia llegaban unas 600 embarcaciones al año. ¿Qué factores hicieron posible esta actividad?
Inaxio Manterola: Junto a la construcción de barcos, el comercio también tuvo un gran peso en Zumaia. Antes se practicaba mucho el cabotaje, que consistía en el transporte de mercancías y pasajeros entre puertos. Salían de Pasaia y pasaban por Zumaia, para después continuar hacia Bilbao, Santander, Gijón o, incluso, A Coruña. Era como una especie de crucero, pero más económico. En esos barcos se transportaba chatarra y cemento, ya que Arroa, Narrondo y Zumaia fueron algunos de los principales puntos de producción y carga de cemento en.Europa. Ese fue uno de los factores clave.
Toda esa actividad convirtió a Zumaia en un puerto importante, ¿verdad?
I.M.: Además de las fábricas de cemento mencionadas, los minerales de la zona también tuvieron mucha relevancia. Aquí, en lugares como Bedua, se producía un tipo especial de cemento llamado hidráulico. Tiene la propiedad de endurecer rápido bajo el agua, por lo que se utilizaba mucho en la construcción de puertos.
Goiz Eder Iturain: No podemos olvidar la importancia del Ferrocarril del Urola. Al puerto de Zumaia llegaban barcos de carga que traían carbón desde Asturias, fundamental para las cementeras, y chatarra para la industria del hierro. Todo eso se cargaba en el tren y se llevaba a Zumárraga, haciendo parada en la empresa Marcial Ucin de Azpeitia. En el viaje de vuelta, el tren regresaba cargado de cemento para abastecer a los barcos. Todo ello convirtió a Zumaia en un puerto de mercancías muy importante.
Pero el puerto de Zumaia ya tenía relevancia mucho antes de todo esto. Está documentado que en el siglo XVI había 11 astilleros en la localidad. ¿Qué nivel de actividad supone eso? ¿Y cuándo empezó su declive?
G.E.I.: Desde Oikia hasta Zumaia había una gran cantidad de astilleros, todos muy próximos entre sí. Además, había una ventaja importante: los bosques de la zona eran de roble y se cuidaban bien. El roble era la mejor madera de la época, y en todo el valle del Urola abundaba.
¿Qué hace la asociación Beduola para dar a conocer este patrimonio?
I.M.: Por un lado, está el patrimonio material; las embarcaciones pequeñas, los barcos… Muchos de ellos se hundieron o se perdieron porque en su momento no se consideraba importante conservarlos. Beduola no es Albaola, pero en la medida de nuestras posibilidades recuperamos las pequeñas embarcaciones de madera que aún quedan. En cuanto al patrimonio inmaterial, tratamos de recuperar conocimiento: entender cómo se construían los barcos, cómo se hacían los nudos marineros, cuáles eran las técnicas de pesca… Por suerte, en Zumaia aún quedan personas con mucho conocimiento, y tratamos de aprender de ellas. El objetivo es no perder ninguno de estos dos ámbitos, ni el material ni el inmaterial.
G.E.I.: En cuanto al patrimonio inmaterial, nos gustaría que los zumaiarras, especialmente los niños, recuperaran el contacto con el agua. Antiguamente, el uso de bateles permitía tener una relación directa con el mar; hoy en día ese vínculo se ha transformado, y sería bonito recuperar esa sensación de tocar el agua mientras se navega en un batel.
¿Dónde y cómo se puede ver o conocer este patrimonio?
I.M.: No tenemos una exposición permanente, pero habitualmente organizamos actividades con embarcaciones que recuperamos: abrimos el local, exponemos paneles informativos, sacamos las embarcaciones al agua… Aunque todas las embarcaciones suelen estar en la ría, nos gustaría tener la posibilidad de reunir todas en un mismo espacio, pero no disponemos de un lugar para ello.
G.E.I.: Además, cada dos años intentamos dar a conocer nuestro trabajo: organizamos exposiciones, ofrecemos a los vecinos la posibilidad de navegar en barcas… También participamos en eventos de otras asociaciones de bateleros, como el Batelero Eguna.
I.M.: Nos encantaría poder utilizar el último astillero que cerró en Zumaia, el de Bedua, porque sería un lugar ideal para reunir todas nuestras embarcaciones. Además, las instalaciones servirían perfectamente para nuestro trabajo, pero es privado, y esto hace que sea complicado. Tenemos claro que hay algo que ayudaría en difusión del patrimonio: contar con un pantalán en el puerto de Zumaia. Eso nos permitiría exponer todas las embarcaciones con su historia y datos respectivos. Ganaríamos visibilidad, pero no vemos ninguna voluntad por parte del Gobierno Vasco. Es una pena, no tienen voluntad para promover el patrimonio.
G.E.I.: Es fundamental entender qué es patrimonio y la importancia que tiene. Creemos que es muy necesario cuidarlo y darlo a conocer, y para eso hacen falta apoyos.
turismoa@zumaia.eus
Bulegoa





